Creadoras exiliadas, invisibles en Chile. Cineasta Marilú Mallet

“El error es lo propio tuyo y eso es lo único que hay que preservar”

Por Iván Pinto Veas

Iván Pinto: ¿De qué se trata el documental en el que estás trabajando?Marilú Mallet: Se trata de un personaje que vuelve, después de 40 años de estar fuera, y recorre el país a través de ciertos lugares que le interesan por cosas personales, ya sea en el norte, en el centro y en el sur del país. Y ve qué queda de la época en que vivió, y que es lo que pasa hoy día, es como una radiografía del Chile contemporáneo. En ese sentido es una Road movie… voy entrevistando gente, y voy viendo paisajes, y bueno, y ahí la tendré que construir, en el momento era una intuición de volver al país y eso por el momento, vamos a ver…I.P.: ¿Cuál es tu impresión en este viaje?M.M.: Después en el ‘69, estuve viajando, recorriendo, viviendo y trabajando como podía, y después volví en el ‘71… después me volví a ir en el ‘73. De ahí estuve en Canadá, bueno donde he estado hasta ahora, por muchos años no vine a Chile hasta el documental La cueca sola (2003),*** porque en realidad no tengo familia directa, entonces es más difícil venir… bueno, tengo una amiga que es como mi familia, pero eso de no tener familia directa es más difícil llegar algún lado. Creo que por eso me he quedado allá, porque este es un país de familias, la familia es la base de la sociedad chilena, es un país en que tú funcionas a través de tu familia, y a través de los nexos de tu familia y a través de tu familia política. No me parece que haya tanto mérito al individuo, más a la familia que al individuo, entonces si no tienes familia es más difícil salir adelante, eso es lo que estoy mirando ahora, lo que me estoy cuestionando ahora.

I.P.: Y bueno sí, es bastante así… o sea yo lo vivo, y con este gobierno se enfatizó mucho más. Por otro lado es un país que también está despertando en muchos sentidos. La idea de salir a las calles, un país que quiere tratar de inquietarse ¿no? En la década del 90 esto era un páramo ideológico, o sea no había nada, nada de nada, estaba toda la gente muy dormida. Hasta el 2006 más o menos que empezaron las cosas a agitarse, hay más discusión yo creo que está aflorando…

M.M.: Sí, yo creo que es un país con gran potencial, realmente lo he recorrido de Norte a Sur, es extraordinario, es un país extremadamente privilegiado en todo, primero en el clima, en las riquezas naturales, en la calidez de la gente también, a nivel individual la gente es bien cálida, es como grupo político es que ya cambia la situación. También creo que la gente está siendo consciente, de la alienación en la que estaban viviendo, yo creo que eso es importante y lógico es normal que los estudiantes salgan a protestar, porque también es una generación que no vivió el miedo, entonces eso es muy interesante. Claro que hay cosas que me parecen raras, por ejemplo la polarización, que desde mi punto de vista siempre es un signo de mediocridad, porque digamos hay consensos que debería tener el país como tener una noción de patria que se ha perdido…

Yo he vivido mayor parte de mi vida en sociedades neoliberales, pero nadie se cuestiona de que la educación es gratuita hasta el secundario, nadie se cuestiona de que la salud es un derecho universal, que todos pueden ir al médico gratis, nadie se cuestiona las pensiones, ni los sistemas tributarios, ni el seguro de accidentes, si tú tienes un carnet para manejar, el seguro del Estado que te paga si tienes accidente, o sea nadie se cuestiona ciertas cosas básicas, que son básicas como del ser humano, entonces acá esta polarizado, en el sentido que se supone, que tus derechos básicos son de izquierda, pero no es verdad eso, los derechos básicos están en muchos países neoliberales entonces eso es como una lástima.

I.P.: Pareciera ser que la cosa de viajar, como que ha estado siempre presente en tu vida, desde muy joven una cierta relación con el desarraigo, con moverse, con la inquietud…

M.M.: Siempre me gustó viajar… y siempre fui curiosa, en realidad no sé por qué soy cineasta, podría haber sido científica, podría haber sido arquitecta, porque soy de formación arquitecto, la verdad es que a mí me gusta el contacto con la gente, y me gusta el contacto con los paisajes, con las otras culturas. También estudié, antropología, y arqueología, me gustaba eso del contacto con los otros que te ayuda a saber quién eres tú, entonces sí… viajé desde chica, a los 18 años recorrí con un par de amigas, salimos, recorrimos desde Santiago hasta Panamá, pero pensábamos ir hasta México a dedo, pero le hacíamos dedo hasta los aviones… a todo digamos, tres chicas, en esa época era como bien vanguardia, solamente las alemanas viajaban, las chilenas era extraño…

I.P.: ¿Y cuáles fueron tus primeros acercamientos al cine?

M.M.: Bueno, estudié arquitectura, y cuando estaba en el tercer año, hice un curso en el Instituto Fílmico…

I.P.: ¿En la Universidad Católica?

M.M.: No era de la Católica, pero era como asociado… ahí estudié dos años…

I.P.: ¿Quién estaba ahí en ese tiempo, te acuerdas?

M.M.: Había un argentino que enseñaba cámara, ya no me acuerdo de los nombres… Kerry Oñate nos daba cursos teóricos, no sé, era como un potpurrí, en ese mismo instituto había estudiado Jorge Sanjinés.

I.P.: Después del ‘73 te vas al exilio…

M.M.: Bueno, ahí nos ofrecieron un puesto en la televisión, que era hacer una emisión todos los meses en una serie que se llamaba Planeta. Eran emisiones de todos los hispano parlantes, los que eran latinoamericanos, los que eran españoles, era una televisión que se llamaba Radio Quebec, decidió que mandaba a llamar a todos los que eran del cine extranjero, y les daban a los que eran del cine italiano, hacer emisiones de jornada Italiana, y a mí me tocó hacer los de los países hispanos parlantes. Bueno y ahí estuve trabajando seis , siete meses en eso, y lógico que la televisión da mucho oficio, porque al principio me demoraba un montón en buscar el tema, en hacerlo y que se yo… y después al final, la ultima la hice tres cámaras y listo ya estaba…da mucho oficio la televisión, eso era lo interesante, pero la televisión no me interesaba, no… nunca me intereso no sé por qué, lo que me interesa es el cine

Bueno y después de eso justamente, entré al proyecto de Diario inacabado (1983) y que en realidad al inicio era otra cosa, era un proyecto con Valeria Sarmiento y lo que queríamos era hacer una película, que fuera vanguardia, y que en el fondo retratara un poco la expresión femenina, porque me habían dicho a mí, bueno pero tú haces películas como hombre… entonces uno se empezaba a preguntar, ¿qué es, lo que es ser mujer?, ¿qué es ser mujer cineasta? Y empezamos a investigar sobre el tema, y descubrimos que las primeras formas de expresión en literatura, eran las cartas y el diario de vida. Y ahí, decidimos que íbamos a hacer una película, que sería que nos enviábamos cartas filmadas, y bueno ella me envió la primera carta filmada, y yo filmé… trate de hacer mi primera carta, y finalmente el proyecto cayó al agua, porque no nos conseguimos el apoyo de los dos países. Entonces éste proyecto lo transformé en esta película que se llama Diario inacabado. Que era la idea de que las mujeres funcionan por un mundo interior, las mujeres no van a la plaza pública. La idea era hacer una película en que retratara lo que es un diario, que lo que es el diario como forma de expresión. Las mujeres ahí en los diarios, ponen sus estados de ánimos, cuentan las detalles banales de la vida cotidiana, tienen ritmos propios, no son siempre los mismos, si están cansadas, es corto, si están más habladoras ese día es más largo, y finalmente la idea era que, finalmente es el mundo privado que si uno lo expone pasa a ser político. Entonces con esa proposición yo hice esa película.

La hice para mí en realidad, para saber quién era yo, una película hecha con fondos del consejo de las artes, de Canadá y fue una película en que una colega mía , que conocí en una cafetería me dijo: “yo creo en tí, yo creo en tu cine , acabo de tener una herencia”, y me dijo “yo quiero producirte”… bueno yo encontré increíble, porque ni siquiera yo tenía claro cómo iba hacer la película, había escrito un guion, siempre escribo guion, y entonces nos largamos, y bueno… y ese es como el proyecto, digamos todas esas confluencias son el proyecto, es lo que al final es Diario inacabado.

Y Diario inacabado **es una película extremadamente emocional, porque es a la primera persona, y no está en nuestra cultura de chilenos y de latinoamericanos mostrarse, es púdico mostrarse, es púdico hablar de uno, porque venimos de una cultura de la familia, el grupo, la ideología, priman ante el individuo entonces también está haciendo una ruptura enorme, está tomando una forma de expresiones más anglosajonas, que latinoamericanas…

http://www.cinechile.cl/pelicula-846


Diario Inacabado

Y bueno, y cuando presenté la película fue difícil, la televisión decía “no… pero es que esta es una película intelectual”, no me querían ni pagar la película… Por otro lado en ese momento, yo tenía una relación bien cercana a Valeria Sarmiento y Raúl Ruiz, iba mucho a verlos, y fui allá cuando termine la película, me ayudaron a vender mi película en Francia, y en ese momento Francia pasaba sus películas en el territorio del Quebec, y entonces la película la pasaron, y la vieron un millón y medio de personas. Entonces la televisión tuvo que pagarme, y además fue como un éxito, porque en ese momento en los años ochenta, era el movimiento feminista muy fuerte, entonces lo que yo planteaba en esa película era, la dificultad de ser mujer, la dificultad de ser exiliada, y la dificultad de ser una mujer artista, y de buscar su propia expresión, de no estar encasillada, ni siquiera en el documental, ni en la manera de expresarse, o sea de no estar encasillada. Porque creo que lo que más me ha siempre molestado, es esta rigidez del encasillamiento chileno, siempre esa cosa como del juicio rápido, de estar encasillado, es estar como catalogado tu eres esto… porque es una reducción y no me gusta la reducción, la gente es mucho más que lo primero que se ve, ¿me entiendes…?

Entonces bueno, es una película que tuvo bastante éxito, que vendió, tuvo premios, y pasó a ser un clásico, y recibí muchas cartas de gente, de distintos países del mundo, donde me contaban ellos… lo que les pasaba a ellos, y era bien bonito por que como era una forma íntima, de cómo alguien que estaba haciendo una película a un amigo, porque las cartas son siempre un amigo, en los diarios tu estas escribiendo a ti mismo, entonces la gente la recibió muy bien. Bueno, yo no sabía que iba a tener éxito, nunca me propuse eso…

I.P.: Diario inacabado es una película de rupturas, de muchas rupturas… de ruptura con un tipo de cine, una ruptura también emocional, vinculante, muy fuerte… y un tipo de posición frente al cine, entonces es una película muy compleja a muchos niveles, eso es lo cautivante de tu película.

M.M.: Bueno, porque yo estaba casada con un cineasta, Michael Rubbo, quien era una persona de éxito, aunque yo creo que él era un cineasta que hacia películas personales también, y que es muy valioso, pero era bien paternalista, como en muchas culturas, donde se dice como hay que hacer las películas. Y entonces finalmente no te dejan buscar tu propia expresión, que es tu propia expresión y yo creo, que cada ser humano es único, he enseñado mucho, y he tenido muchos alumnos, he sido directora de un programa de producción de cine, con 170 alumnos, y yo no creo en el error, cuando haces películas, yo creo que el error es, lo que tú eres, es parte de tu expresión y por lo tanto tienes que incorporarlo, eso es lo que eres tú, esa es la manera de funcionar, y eso es lo propio tuyo y eso es lo único que hay que preservar. Entonces eso es lo que te hace original y, bueno, como te digo, yo creo que es mi formación también, que era como más abierta, más audaz, me lanzaba, siempre me he lanzado…

I.P.: Volviendo a Diario Inacabado, ¿qué relación posee esa película con tu otro filme, Doble retrato (2000)?

M.M.: Creo que lo que tiene de relación es que son películas personales.

I.P.: Ahá, pero ¿Puede ser que esté un poco el origen de Doble retrato en Diario, ¿no?

M.M.: No, en lo único es que es una película en donde partí de algo personal, que es la relación con mi mamá, es una película intima también. Pasa que en muchas películas no siempre soy yo… y eso que quiere decir, no siempre puedo ser yo en las películas como mi expresión y mi sensibilidad, a veces me encargan películas, entonces me pongo al servicio del tema como más o menos quieren la película, soy yo por mis valores, o por los personajes que elijo. Pero cuando en realidad he hecho películas en que finalmente es mi sensibilidad, o sea que controlo la sensibilidad, entonces es lógico, son las más mías y me gustan más a mí, soy yo, y en ese sentido creo que tengo ahí la película Diario Inacabado, que soy yo, que es mi sensibilidad, pero en esas dos me costó saber cuál es mi sensibilidad, en Doble retrato y la deMarguerite Yourcenar (2011).

I.P.: Hablemos un poquito de Yourcenar, que es también tu última obra, bueno es una película también de muchos niveles, tú misma contabas, estaba la cuestión del archivo, un documental con muy marcada puesta en escena. Y lo que es interesante también es este desdoblamiento que realizas con Yourcenar, ¿no? Como tratar de encontrar en sus palabras, en su literatura, en su escritura algo personal, algo autentico también, que es lo que impresiona un poco de ese documental, no es un documental clásico de televisión de las figuras culturales, es una película expresiva…

M.M.: Bueno, por que yo creo que lo importante, es justamente lo que aprendí haciendo una película, con cada película aprendo. Creo que los artistas son los que en realidad nos describen un mundo, que es a través de ellos que vemos la realidad, y los que nos pueden cuestionar, con quienes nos podemos identificar, y los que de alguna manera observan el mundo y nos permiten realmente ver la naturaleza humana. Son también los que nos ayudan a vivir. En los momentos por ejemplo más difíciles de mi vida, mis amigos han sido los escritores en realidad, son a ellos los que puedo ir a ver, que hacen sus personajes, o de dónde sacan la fuerza, o hay una frase que me da fuerza para seguir, porque a pesar de que me gusta mucho el humor, bueno la vida es de altos y bajos, me encanta el humor, pero es más difícil hacerlo.

I.P.: ¿Y por qué Yourcenar, por qué esa escritora en particular, que fue lo que te motivó al respecto de su obra?

M.M.: Porque me emocionaba, me conmovía la belleza, me conmovía que alguien rescate la belleza, porque encuentro que está bien perdida. Yo leí sobre Adriano, y Las memorias de Adriano no es realmente Adriano, él es un personaje bastante más sórdido de lo que escribió Yourcenar. Pero ella inventó un personaje imaginario, para rescatar los valores en los que finalmente ella había sido educada, eran el respeto de los pueblos, de las diferencias, de que un imperio debía preocuparse de mantener la paz, de estar contra la guerra, de que la economía es importante, de que las diferencias de culturas son importantes. Bueno y eso me gustó, me gustó la idea de intención de bien, y me gusto también la idea de que ella era alguien que creía en los filósofos pre-socráticos, y a mí también me interesan los filósofos pre-socráticos, y ellos tenían la idea de ciertas intenciones, de ir hacia el bien, hacia el amor, hacia la naturaleza, hacia Dios, todo era como lo mismo, de ir profundizando hacia eso.

I.P.: ¿Y la forma? Esta vía ensayística, ¿estaba concebida desde un inicio?

M.M.: Sí, siempre tuve la idea de que ella era como híbrida, o sea su obra es híbrida, ella hace biografía un poco poética, un poco ensayística, ella ha escrito muchos textos de viaje, bueno digamos que para mí era bien como una ficción, en el fondo a mí el documental no me gusta, eso es lo que pasa…

I.P.: ¿Cómo forma, cómo retórica…?

M.M.: No, como forma no me gusta, porque yo ya creo que acabé, ya hice todo lo que pude, para romper esa forma, que el documental es algo marginal, algo de y siempre he tratado de estructurarlo como ficciones, como que dentro de esta ficción está la realidad, ¿no sé si me explico…? Y esta tenía un guión bien acabado, sabía todo lo que iba a filmar. Mi trabajo más largo fue el volver todo el tiempo a ser creativa con los textos y poder comunicar un personaje tan complejo y al mismo tiempo que fuera simple, que fuera siempre simple, siempre re-buscar, re-leer, re-leer…

Y en el montaje bueno, yo funciono como muy intuitivamente, no sé si te fijaste que hay como muchos tiempos mezclados… vamos al presente con los personajes actuales que están hablando de una persona muerta, vamos en su historia que es cronológica…

I.P.: Está el tiempo del viaje de ella misma, en el tren…

M.M.: También, está el viaje entre lo histórico y lo geológico, en realidad es bien compleja la película, pero yo creo que esa complejidad se hace porque cuando tu trabajas un tema, que yo empecé en el ‘93, el ‘94… lo deje de lado, se va decantando, por la vida misma de uno, uno va viendo y si… después es otra cosa, se decanta solo el tema. Pero lo que más me costó en el fondo no fue filmar, ni convencer a las instituciones de darme la plata, a todos les gustó el guion, eso no fue… lo importante fue que cuando llegué al montaje, el productor dijo que no “había película”. Y entonces mis amigos, que miraban la película y decían: “es tu mejor película”, “sí hay una película”… y él decía “no hay película”, y yo le decía ¿pero por qué?, ¿por qué tú no sientes nada?, Decía: “no siento nada, nada…”. Y entonces eso fue lo que más me dolió, porque era convencerlo de que sí había una película, y que era emocionante… y bueno, era difícil, porque él no creía en la película. Y eso, ¿por qué? Porque un productor es siempre alguien que está en la plata, buscando plata, tiene varias películas, y finalmente el móvil de la plata tiene que insensibilizar, si tú estás toda tu vida dedicado a la plata, te vuelves mucho más insensible, eso es lo que yo creo, que por eso no se emocionaba.

Y cuando la película se presentó en un festival, por ejemplo con otras películas, el director del festival me dijo, de todas las películas es la única que la gente se conmovió, entonces dije yo: qué bueno… porque las películas son muy personales…

I.P.: Es una película que yo encuentro que tiene un desborde de belleza por todos lados, tiene un tratamiento del texto-imagen muy trabajado. Te quería preguntar acerca de una conexión que hice con Diario inacabado, sentí que la presencia del espacio y cierta disolución del personaje en el espacio, la espacialización de la subjetividad podríamos decir, en ambas películas está muy presente: en el caso de Yourcenar está la belleza desbordante del paisaje y que el personaje se absorbe en eso…

M.M.: Es que a mí… es que yo como tengo una formación de arquitecto, el espacio es muy importante, el espacio para mi es fundamental. Digamos el paisaje y el espacio es algo que me impresiona, por ejemplo viajamos con Esteban, y fuimos al sur ví el glaciar Grey, y yo creo que más allá de eso no hay más belleza, es algo que es más profundo que la muerte, no sé cómo explicarte. El mundo de la televisión es un mundo muy reducido de caras, de lo que se llama “caras hablantes”, nunca están en un espacio, nunca vemos quien es la persona, no vemos ni su mundo, ni donde está, están ahí no más, por eso para mí está el cine y esta la televisión, son dos cosas distintas.


Como citar:
Pinto Veas, I. (2013). Marilú Mallet, laFuga, 15. [Fecha de consulta: 2016-06-09] Disponible en: http://2016.lafuga.cl/marilu-mallet/619

*Marilú Mallet

/ Director / Productor / Director de fotografía / Montajista

1944
Santiago, Chile

Directora de documentales, guionista y productora. La enseñanza primaria y secundaria la recibe en  Santiago, los primeros años, y luego en Francia e Italia, donde reside transitoriamente con su familia. De vuelta en su país, estudia Arquitectura en la Universidad de Chile, obteniendo paralelamente un Certificado de Estudios Cinematográficos en la Oficina Católica del Cine en Santiago, en 1967. En 1971. mientras reside en Cuba, se desempeña  como profesora de Historia de la Arquitectura en la Universidad de La Habana. Al término de ese año vuelve a Chile, trabaja en el Instituto de Cine Educativo del Ministerio de Educación, pero cuando sobreviene el golpe de Estado debe abandonar el país y se instala en Canadá. Desarrolla allí desde entonces una extensa carrera como documentalista, prosiguiendo una labor que había comenzado ya en Santiago, donde entre 1971 y 1973 había realizado algunos documentales, entre ellos, uno dedicado a Violeta Parra. En el Canadá dirige una decena de documentales; entre ellos tienen particular interés:: Diario inacabado, sore el problema de la mujer exiliada, con una fuerte connotación autobiográfica, premiado por el Jurado del Festival de Biarritz de 1983; El Evangelio de Solentiname,una larga entrevista con el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal; La cueca sola, sobre el papeljugado por la mujer en la recuperación de la democracia en Chile, exhibida en media docena de festivales y ganadora de importantes premios, entre otros, en el festival Hotdocs 2004 de Toronto y en el Festival de Films de Mujeres de Florencia, el mismo año. Su único film de ficción, es el cortometraje Doble retrato.
Es autora, además, de videos para la televisión, y ha publicado en revistas artículos y cuentos, recogidos algunos de éstos en dos libros. Textos suyos figuran en el volumen de Louise Carrière, Les femmes et le cinéma québécois (Edit. Boréal-Express, Montreal, 1983) y cuatro artículos sobre cine chileno en South American Cinema: A Critical Filmography (1915-1994), de Timothy Barnard y Peter Rist (Garland Publishing, Toronto, 1986). Goza de amplio prestigio en los círculos cinematográficos y académicos de la francofonía canadiense, ha ganado numerosas distinciones y becas el Consejo de las Artes y el Ministerio de Relaciones Culturales del Québec, e integra el jurado de la fundación Guggenheim de Nueva York que otorga las becas de video y cine para América Latina. Ha sido productora de las mayoría de sus películas, a través de Les Films de l’Atalante.(Jacqueline Mouesca, extraído del “Diccionario del Cine Iberoamericano”; SGAE, 2011)**El diario de un viaje – interrumpidode la directora a Chile, realizado durante la explosión social de los ochenta: Expulsada del país, luego de que su ingreso semi-clandestino fuera descubierto por los servicios de inteligencia, fue finalizado desde la distancia. Es uno de los primeros retornos desde el exilio y un antecedente fundamental del documental en primera persona en Chile.http://www.cinechile.cl/pelicula-2614***La Cueca Sola Una película de Marilú Mallet Canadá, 2003, 52 minutos, color, DVD, Español, Subtitulado

El 11 de septiembre de 1973, un golpe militar en Chile trajo a Augusto Pinochet al poder, y durante los próximos 17 años, se arrebataron miles de mujeres y hombres de su hogares para no volver jamás. Desde ese momento, las mujeres chilenas han bailado la danza de cortejo tradicional del país por sí solo, y LA CUECA SOLA se ha convertido en un símbolo de la lucha de las mujeres contra la dictadura. Después de 30 años en el exilio, la aclamada realizadora  Marilú Mallet regresa a Santiago para reunirse con cinco mujeres chilenas de tres generaciones que sufrieron bajo la dictadura y han surgido como héroes bajo la democracia. Isabel Allende , Monique Hermosilla, Estela Ortiz, Carolina Tohá y Moyenei Valdés todos perdieron un padre, un marido o un amigo, pero han superado su dolor a hablar con valentía, cada uno en su propia manera- desde la acción política a la interpretación vocal. Entrevistas íntimas que revelan experiencias traumáticas de las mujeres bajo la dictadura, al tiempo  que inspira imágenes de su trabajo actual pone de relieve su pasión por la reconstrucción.  Ilustrando  con una gran cantidad de imágenes de archivo, Mallet pinta un retrato vívido de doloroso pasado del país y ofrece una visión sobre la actualidad la situación de Chile. Importante  desde lo histórico, social y política, esta emocionante película  expresa tanto el valor de las mujeres como la vitalidad de una nación.

PREMIOS, festivales, y du Documental de Montreal CineFestival en San Antonio Puerto Vallarta Film Festival Hot Docs PROYECCIONES Rencontres Internationales – Mejor Doc canadiense, mejor dirección (Espectro de Canadá) Cine Las Americas – Premio del Público

La Cueca Sola. Marilú Mallet

Amuhuelai-mi (1972)

Documental / 10 min. / 16 mm / Blanco & negro
Dirigida por
Marilú Mallet
Hablada en
EspañolProducida en
ChileRodada en
ChileEstreno Nacional
1972

 

El nombre significa en español “Ya no te irás”. Documental que muestra la inserción del pueblo mapuche en asentamientos urbanos, como Santiago. También se les muestra en sus territorios cercanos a Temuco, las dificultados y malos tratos que sufren a manos del “huinca” y la cercanía que el gobierno de Salvador Allende busca establecer con las comunidades.
Ficha Técnica Completa
Dirigida por
Asistente de dirección
Dirección de fotografía
Montaje

 

Masculinidades y cuidados de Otrxs. Devanir da Silva

Devanir da Silva Concha, antropólogo social, miembro de nuestro staff.

 

Masculinidades y cuidados de Otrxs

A raíz de esta nota retomo el tema de los cuidados y masculinidad(es). Específicamente, la pregunta: ¿Cómo la sociedad y nosotros los varones, como producto de la misma, nos vinculamos con la tarea del cuidado? ¿Cómo nos vinculamos, los varones, con lo masculino al ser padres de nuestros padres/madres? Culturalmente, hay una ausencia de nosotros los varones en el cuidado, cotidiano, no solo de nuestros padres/madres. Delegamos ese cuidado, en el mejor de los casos, a una institución, que es una institución (masculina) pero con cuidadoras. Estoy en un momento de mi ciclo vital en donde justamente las necesidades de cuidado de un otro/a, en paralelo con un momento de precariedad laboral (o sea en mi caso ser profesor taxi o boleta pagando su propia formación doctoral y para así tener la posibilidad, supuestamente, de acceso a trabajo estable). Cuido a mi hija de 6 años (que está sana por suerte) que implica casi una media jornada y a mi madre (viviendo con Parkinson y que tiene una asistente a domicilio) y es tiempo necesario de invertir y esto impulsa a cierta reflexión en torno a la dimensión del cuidado en tanto varón (1), algo omitido e incluso negado culturalmente.

El cuidado de los ancianos, especialmente cuando son nuestros propios padres/madres, es una relación social poco o nada revisada y reflexionada desde la ausencia social de los varones de ese espacio. Los enfermeros varones por ejemplo. Entonces, las masculinidades, pensado desde el ciclo vital y su relación con la práctica del cuidado de Otrxs en distintos ámbitos, es un campo que se necesita problematizar y visibilizarse en/a los varones y sus posiciones en torno la vivencia de ser varón, en una dimensión que no es tradicionalmente masculina. Hay una omisión o silencio de una faceta que claramente está presente en las vidas de algunos varones pero que está geopolíticamente excluida de la posibilidad de ser parte del repertorio posible y valorizado para/por los varones. La discriminación positiva de la paternidad hoy es en parte, pero no todo, a que se refiere la presente reflexión. Social e históricamente, se considera que somos hechos para la protección, procreación y para lo productivo y nada más. Y desde esos significantes también condicionamos, sin pensarlo, nuestras vidas. E indudablemente nos hace sentido funcionar desde ese lugar pero no quita la posibilidad de resignificar las prácticas en esos espacios o con algunas dimensiones asociadas a esos espacios sociales. Y eso no es un cambio individual sino social. Porque cuando cambia el contexto cambia también el sujeto. Y esa es una hipótesis fundamental, la atomización teórica o de la intervención es lo que hay que repensar.

El cuidado ha sido un campo, en su dimensión histórica, altamente feminizado y la sociedad moderna ha reforzado la labor de cuidado de nuestra descendencia y antecesores esté delegada, específicamente, en las mujeres como una burda extensión de su labor doméstica, naturalizada y no remunerada. El orden social instaurado durante la industrialización es justamente lo que ha creado esto . Es bien sabido, a estas alturas, que las mujeres han hecho ingreso al mundo masculino en varios sentidos, aunque no es la panacea como aquí plantea Silvia Frederici, pero no ha ocurrido lo mismo con los varones al ámbito del doméstico o del cuidado. Si bien hay tímidos intentos, con ChileCreceContigo o lo que plantea Francisco Aguayo et alter en el estudio IMAGES (ver en pdf acá), todavía es muy reducida la cantidad de varones que ingresan en mundo laboral formal que históricamente ha estado asociado a lo femenino. Sin embargo, también estoy, personalmente, al tanto de cambios o síntomas de cambios que pueden estar transformando esto. Ingresan hoy más varones a carreras femeninas (enfermería, parvulario, etc) y la pregunta surge, entre otras también, ¿esto efectivamente es síntoma de nuevos cambios y en qué dirección va esto? La Universidad de Chile, en el departamento de Enfermería, está en buscando comprender este mismo proceso. Dos fenómenos me hace pensar en esto: el año pasado fue elegido su primer director de escuela en toda su historia (desde 1906) y la cantidad de estudiantes varones ingresando ha llamado la atención al cuerpo docente y la dirección del departamento pero, por otro lado, permanecen estructuras formales muy masculinizadas. Están dentro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile con todo el peso de la historia, prestigio y renombre que ello conlleva. Y es por eso que es aún más interesante lo que está ocurriendo en ese espacio. Porque no solo apunta a lo anteriormente mencionado, sino por un tema, finalmente, también de clase social porque la posibilidad del cuidado se configura hoy en Chile como un privilegio porque es un costo para la sociedad tener sujetos cuidando (aún menos varones) a alguien enfermo, y necesita que haya sujetos masculinos trabajando para alimentar la maquinaria económica, simbólica y material de la sociedad en su conjunto. Esta división de trabajo es la que se instaló en la época de la industrialización y con bases en la ley romana. Cuidar y ser cuidado debe ser un acto solidario social resguardado por el Estado. Ciertamente, es una tarea que debería hacerse sin “marcar” la dimensión género pero que indudablemente también se hace también, como cualquier otra, desde una  particularidad y vivencia  de género. Y esa es la invitación a pensarse los varones como sujetos cuidadores de otros, cuidadores de vida y de sí mismos. Tal como lo dice aquí Gary Baker y lo que se plantea en este documento en Medellín, Colombia, de Denis Alfonso Geldres García et alter.

Notas:

(1) Ciertamente un tema muy importante es la gestión del tiempo, pero más que eso es el hecho de que, hoy, el tiempo es dinero y si no tienes dinero no tienes tiempo sino para trabajar y generar plata. Es perverso. ¿Cómo abordamos esta dimensión, desde una perspectiva de masculinidades pensándonos como varones y nuestro lugar en el mundo de manera equitativa, es un punto no menor. En el caso de Chile el tema de las trabajadoras del hogar es un temazo. Y la perspectiva de clase que hay hacia esta labora histórica es no menor. Recuérdese la ofensa (de clase) a Ana Tijoux que le dijeron que tenía “cara de nana”. Hay un trasfondo cultural de resentimiento de clase muy fuerte, más que de género pero que de todas maneras está.

(2) Refiérase a la obra de Max Weber, “El capitalismo y la ética protestante”.

Fuente: El Dínamo http://www.eldinamo.cl/blog/masculinidades-y-cuidados-de-otrxs/

Primera serie de Memoriales a víctimas de violaciones de los DD.HH en Chile

Los memoriales en honor a las víctimas de violaciones de los derechos humanos en Chile, son monumentos conmemorativos elegidos, generalmente, por su relevancia durante la dictadura militar de Augusto Pinochet. Muchos de estos memoriales han pasado a formar parte de la lista de monumentos nacionales e históricos de Chile, debido a su importancia para la historia de la nación.

Imágenes de la Resistencia. Juan Carlos Cáceres, fotógrafo, actor y testigo.

Juan Carlos Cáceres, gracias a su lucha personal, nos permite recordar hoy en día que la resistencia fue social, que participaron políticos, pobladores, estudiantes, grupos armados, en síntesis, una multiplicidad de actores, que a través de sus fotografías, quedan inmortalizados en la historia colectiva.En su convencimiento de que este registro le pertenece también a la sociedad, surge este proyecto de rescate y difusión, el cual le permitirá a todos los chilenos, sobretodo a quienes no vivieron ese período, compartir visualmente su experiencia, negándole al olvido, la participación de diversos sectores sociales en los principales sucesos de la época como las protestas nacionales, la represión militar y policial, las multitudinarias manifestaciones públicas como las del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, los funerales de Rodrigo Rojas, André Jarlan, Ronald Wood, José Carrasco, la visita del Papa, el plebiscito de 1989, la repatriación de los restos de Allende o el triunfo del No.

Héroes frágiles. Emilio Pacull. 2007

HÉROES FRÁGILES

Trailer Héroes Frágiles

Comentario Aníbal Ricci

Documental reflexivo donde el director revela las fotografías de Augusto Olivares, su padre en la realidad, luego de quitarse su propia vida: único camino viable para morir con dignidad.

Olivares, amigo y brazo derecho de Salvador Allende, ambos conocedores de la guerra del terror enquistada por El Mercurio, periódico que coordinó a empresarios y partidos políticos de extrema derecha, apoyados e impulsados desde Estados Unidos por los lineamientos de Henry Kissinger.

La mano del director, que vuelve a experimentar su regreso del exilio, esta vez quiere registrar en celuloide los recuerdos de un pasado que le resulta lejano, pese a la estrecha relación con Augusto, mientras reingresa al país por autopistas higiénicas que se extienden bajo unas nubes sospechosas que opacan un Santiago moderno.

Lo siente un país ajeno, tan lejano a la amistad y compromiso que unió a su padre con Allende, ambos convencidos de que el socialismo podría cambiar el mundo.

Un oponente político se refiere a Allende como una persona que se conmovía con la miseria. No el hombre adecuado para encabezar el proyecto que encarnó, pero sin lugar a dudas, supo morir como un gran hombre.

El director recurre a sus recuerdos del rodaje de “Estado de sitio” (Costa Gavras, 1971) como una verdadera premonición de lo que ocurriría en septiembre de 1973.

La primera reflexión de los sobrevivientes habla de una planificación de las fuerzas armadas, respaldados por un estado norteamericano que, incluso antes de que sumiera Allende, también actuó premeditadamente para hacer de Chile un chivo expiatorio dentro del marco de la guerra fría contra el eje soviético. Siguiendo esa lógica de guerra ideológica, las fuerzas armadas fueron implacables, asesinando y torturando a los principales colaboradores del palacio de gobierno.

Emilio Pacull recurre a las imágenes de otra película de Costa Gavras (“Missing”, 1982) para mostrar al Estadio Nacional, principal escenario de las torturas del régimen militar.

Emilio también es un sobreviviente de la dictadura y le muestra a su propia hija el lugar donde murió Augusto, una encrucijada testigo de su sacrificio, curiosamente rodeado de puertas sin salida.

El imperialismo norteamericano, una superpotencia que mediante su influjo económico y militar, incuba una ideología fundamentalista como ninguna, con el objetivo de permitir la subsistencia del estilo de vida occidental, controlados férreamente por el mercado y sus fuerzas armadas. Bajo esa perspectiva, resulta contradictorio hablar de libertad, sobre todo cuando Estados Unidos quiere imponer “su libertad” al resto del mundo.

La película de Emilio Pacull, con un razonamiento impecable, nos lleva a cuestionar la valentía del ejército chileno, de los Chigago Boys y de los actores que gestaron la economía neoliberal en un país controlado completamente por los designios de la dictadura. Nunca antes, como en el caso chileno, algún mercado controló de esa forma las libertades de sus habitantes: sin partidos políticos, ni poder sindical, ni resistencia alguna de tipo social. Se trató, sin duda, de una apropiación ilegítima a costa de metralletas apuntando a las espaldas ciudadanas, nada más lejano al “mercado libre” que pregona el país del norte, dando rienda suelta a un neoliberalismo capitalista sin regulación alguna, un consumismo desaforado del cual ni sus propios partidarios están contentos.

La reflexión final sobre las personas que persiguen utopías, esos héroes frágiles que velaron por un mundo más solidario, es demoledora: no hay ningún conflicto que merezca una de esas vidas.

Otros Antecedentes

Héroes Frágiles
Año 2007
Duración 85 min.
País Chile
Director Emilio Pacull

FICHA TÉCNICA COMPLETA
Dirigida por
Guión
Producción
Asistente de dirección
Dirección de fotografía
Montaje

Emilio Pacull

/ Director / Guionista

Nacido en Chile, Emilio Pacull trabaja para el cine y la televisión en Francia. Ex-alumno del IDHEC (Instituto de Altos Estudios de Cinematografía), ha sido asistente entre otros de Costa Gavras, Roberto Rossellini, Miguel Littin y François Truffaut. En 1988 su película de largometraje Tierra Sagrada fue seleccionada en el Festival de Cannes donde recibió el Prix de la SACD y el Prix de la Fundación GAN. Ha escrito y realizado varias ficciones para la televisión francesa y más de 30 documentales entre los cuales: Les enfants de rues à Mexico, Mémoires de la Terre de Feu, Alejo Carpentier Ici et la bas Les Orphelins du Condor, Hollywood y el Pentágono, han sido presentados y premiados en diversos festivales internacionales. Héroes Frágiles es su segundo largometraje para el cine. Actualmente prepara Mr. The President, documental de 90 minutos en torno a la figura del “Presidente” de los Estados Unidos en el cine y en el inconsciente colectivo de la sociedad norteamericana.
FILMOGRAFÍA CHILENA
Director
2 títulos
Héroes Frágiles(2007)
Documental
Guionista
1 títulos
Héroes Frágiles(2007)
Documental

Diálogo de Exiliados

  • RDF
  • El primer largometraje de Ruiz en tierras francesas es una suerte de ficción y documental a la vez. La película narra la historia de unos exiliados chilenos en París y sus andanzas tratando de conseguir techo, dinero y trabajo. Los actores, franceses y chilenos, trabajaron gratis por razones de solidaridad. La mayoría de los chilenos eran refugiados, colegas y amigos de Ruiz, por lo tanto estaban interpretando su propia situación.

 

Por su estilo corrosivo e irónico, la película fue muy mal recibida entre los chilenos exiliados en Europa. Incluso intentaron robarle los negativos para que no se exhibiera. Es que la imagen que se mostraba de los exiliados era muy peculiar: gente más bien floja, diálogos banales, etc. Naturalmente en 1974 no había mucho margen para aceptar una parodia de ese tipo entre la izquierda chilena. Ruiz se defendía diciendo que sus intenciones eran buenas: “yo estaba convencido que era una película militante, un llamado a la unidad, una especie de previsión de todos los errores que podrían cometerse y que tendríamos que evitar” (Mouesca, Jacqueline. Plano secuencia de la memoria de Chile: veinticinco años de cine chileno (1960-1985) Madrid: Eds. del Litoral, impresión de 1988, p. 122).

La película resultó un desastre en la taquilla y la crítica francesa apenas si la notó. Hoy, con la distancia del tiempo, Diálogo de Exiliados resulta ser una de las obras más chilenas de Ruiz, hilarante, osada y totalmente adelantada a su época.

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